Por allá en los años 1994, un estudiante de la Universidad de Costa Rica, hijo de la Escuela de Arquitectura, soñó ver el cúlmen de sus estudios universitarios proponiendo una obra de maravillosos beneficios para su comunidad. El soñó con desarrollar en su proyecto de tesis una estación de bomberos que tuviese el alcance de remediar cualquier necesidad no sólo en nuestro cantón, sino en cantones vecinos y hasta no tan vecinos.

Era una idea fabulosa, de enormes proporciones tanto como tesis y como proyecto real, sin embargo no tuvo miedo al reto y se embarcó en el viaje. Muchos años después, por esas decisiones que se toman en la vida, y bajo la guía del Espíritu Santo, aquél estudiante tomó el puesto de Alcalde para nuestro Cantón: el arquitecto Rolando Méndez Soto tenía ahora un cargo dentro de su comunidad desde donde realizar el proyecto, que, luego de bastante camino y difícil labor pudo ver comenzado junto a sus vecinos coronadeños.

La ilusión del señor Rolando Méndez: se muestra aquí en esta galería de fotos como el comienzo de algo más que está por venir...