Año Paulino 28 junio 2008 - 29 junio 2009

La enseñanza de san Pablo en la liturgia dominical

I Domingo de adviento ciclo B

I Corintios 1,3-9: "Aguardamos la manifestación de nuestro Señor Jesucristo"

El texto de hoy es significativo por la forma tan positiva en que Pablo valora a la comunidad de Corinto y lo que le dice a pesar de que las cosas en dicha comunidad no están tan bien. Pablo inicia con una acción de gracias (eucaristeö) precisamente donde tal vez no habría muchos motivos para ello, pero donde había muchas cosas buenas que subrayar y apreciar, muchas cosas que son motivo de alegría (carismas), que expresan una actitud de fe (acogida del Evangelio), esperanza (espera de la manifestación del Señor) y caridad (no les falta ningún don). Es una hermosa forma de entrar en contacto con una comunidad conflictiva sin reproches, antes bien valorando y dando gracias por lo que han recibido por pura gracia al aceptar en su vida al Señor nuestro Jesucristo.

La actitud positiva permanente de Pablo por los corintios está por encima de su molestia; el amor a la verdad y la justicia lo exigen. El texto nos permite descubrir que la comunidad de Corinto estaba maravillosamente dotada de los dones del Espíritu otorgados en Cristo. La alegría y la acción de gracias por lo que ha salido bien es una cosa, pero eso no es motivo para una falsa autoseguridad o autosatisfacción. Ser cristiano es una cosa y permanecer cristiano hasta el final es otra.

a. Deseo y saludo de Pablo a la comunidad:

3. Gracia a vosotros y paz de parte de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo: es el saludo apostólico (cf. Rom1,8; Flp 1,3; Flm 4; 1Tes 1,2; Col 1,3) y deseo de Pablo a la comunidad, formado del saludo griego “salud” o “alégrate”, pero que para Pablo es más que eso y así lo transforma en “gracia” expresando la acción de Dios en Cristo y sus efectos en quien acoge su anuncio por la fe; y del saludo hebreo “paz” (shalom) que implica la salud mesiánica, el estado de salvación, la suma de todos los bienes de la salvación (cf. Rom 5,1) y éstos se resumen en la salvación otorgada por Dios en Jesucristo. Shalom no indica solamente un sentido general de bienestar, sino todo aquello que forma parte de la realidad salvífica. Ambos saludos convertidos en una firme formulación litúrgica brotan tanto de Dios Nuestro Padre que es su origen, como de Nuestro Señor Jesucristo que nos los ha alcanzado.

Deseo convertido en bendición

Procedencia

Gracia y paz

Dios nuestro Padre y Jesucristo nuestro Señor

 

b. Acción de gracias por lo que Dios ha realizado en Corinto

 4. Doy gracias a Dios siempre por causa de vosotros por la gracia de Dios que fue dada a vosotros  en Cristo Jesús: Pablo comienza su saludo (en actitud de padre por sus hijos) precisamente con la palabra que dio origen a nuestra Eucaristía (verbo eucaristeo) y que significa dar gracias, agradecer, por su firmeza y continuidad (siempre y en toda ocasión, no unas veces sí y otras no) y que se repite en el don recibido por los creyentes de Corinto: “la gracia” obtenida en Cristo Jesús. Esta “gracia” es ese don inmerecido por el cual Dios hace partícipes a los corintios de la salvación realizada en Cristo Jesús. En los primeros nueve versículos de esta carta aparece nueve veces el nombre de Jesucristo, que nos indica claramente de quien y “en” quien los corintios reciben los dones de la salvación.

Motivo de la acción de gracias continúa

Procedencia y destino de la gracia

La gracia

De Dios en Cristo Jesús para vosotros

5. Porque en él fuisteis enriquecidos en todo: en toda palabra y en todo conocimiento: se aclara de forma concreta en qué consiste ese don de la “gracia” con el que “fueron enriquecidos” “en todo” y que es la riqueza de la comunidad, es decir, en cada relación, en todo y en toda la existencia cristiana; y que se manifiesta “en toda palabra”, o sea, en toda forma de hablar, en la elocuencia y los carismas de la palabra inspirada como lo reflejan los caps. 12-14, y en “todo conocimiento”, o sea, en el conocimiento como actividad. Estos dos elementos “palabra y conocimiento” con un significado tan positivo aquí, obtendrán uno más bien negativo en los caps. 12-14. La partícula “en” se repite tres veces y tiene su fundamento en el “en Cristo”; toda la riqueza que un creyente pueda recibir la recibe de Cristo y en él.

6. Conforme el testimonio de Cristo fue consolidado en vosotros: “conforme”, es decir, en proporción a, en tanto que todo eso se obtuvo por el testimonio de Cristo. Para “testimonio” usa la palabra “martirion”, que es nuestra “martirio” como testimonio que implica derramamiento de sangre. “Consolidado” significa fortalecer, fijar, confirmar algo, hacer estar en pie (cf. Rom 8,38-39). El fundamento último de la comunidad es el martirio/testimonio de Jesucristo, del cual también Pablo es testigo y que es el contenido central del anuncio del Evangelio de Pablo a la comunidad.


Dones en los que fueron enriquecidos

Procedencia y fundamento de esos dones

En toda palabra y en todo conocimiento

El testimonio en todo de Cristo

7. De tal manera que vosotros no estáis faltos en ningún don, aguardando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo: hay una doble negación: “no estáis…en ningún” que se convierte en una profunda convicción positiva de que nada les falta, de que no llegan tarde, no están relegados, ni son menos que alguien. No les falta nada de ningún “don” (carisma: palabra paulina que indica los dones recibidos por la comunidad): no les falta ningún regalo de gracia, don de gracia, mientras “aguardan la manifestación”, revelación, o sea, el retorno de nuestro Señor Jesucristo, que es una parte del testimonio de Cristo, y que será el momento en que se pondrá a prueba que Dios ha realizado su obra salvífica en esta comunidad. Fortalecidos como están y sin que les falte ningún don, pueden aguardar tranquilamente el día del Señor!

Certeza actual

Certeza futura

no estáis faltos en ningún don

aguardando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo

8. Él también os confirmará firmes hasta el final, irreprensibles en el día de Jesucristo, Señor nuestro: “confirmará” indica hacer firme, fundamentar, hacer inamovible. Los corintios al acoger el evangelio de Jesucristo lograron que se consolidara el testimonio de Jesucristo y eso mismo hará que se consoliden ellos hasta el final en la espera del Señor. “Irreprensibles” significa sin reprensión, sin mancha, sin reproche, libres de culpa (cf. Rom 8,33; Col 1,22.28); para Pablo la esperanza de los corintios le permite llenarse de alegría y dar gracias de que perseverarán irreprensibles hasta el final; “el final” indica el significado temporal más allá, hasta la plenitud. “El día del Señor” se presentarán, serán irreprensibles.

c. Invocación de la fidelidad de Dios

9. Fiel es Dios, por quien fuisteis llamados a la comunión de su Hijo, Jesucristo, Señor nuestro: “fiel es Dios” (cf. 1Tes 5,24; 1Cor 10,13; Rom 8,36; Flp 1,16). Así como Dios actuó en el pasado en Cristo, así Dios cumplirá lo prometido en razón de su fidelidad. Esa fidelidad de Dios se concreta en que “han sido llamados” (cf. Rom 8,28ss) a la “comunión”, lo que significa tener parte, ser participado (cf. 2Cor 13,13ss; Flp 2,1; 3,10;) en la acción salvífica de Jesucristo. Aquí, al igual que en el saludo, la gracia se espera del Padre y de Jesucristo. El texto de los versículos 8 y 9 es una fórmula bautismal de invocación sobre los recién bautizados (cf. 1 Tes 3,13; 5,23-24; Flp 1,10-11).

Claves que dan firmeza a la comunidad

Claves que indican que hay algo que consolidar

Gracia y paz de parte de Dios y Jesucristo

Aguardan la manifestación de Cristo

La gracia de Dios dada en Cristo

Confirmarse firmes hasta el final

Enriquecidos en todo en Cristo

Ser irreprensibles en el día del Señor

Testimonio de Cristo consolidado en ellos

Mantenerse en la llamada y la comunión con Cristo

No están faltos de ningún don

 

Fiel es Dios en Cristo a su promesa

 

Pbro. William G. Segura Sánchez

Centro Nacional de Catequesis, San José, Costa Rica