Año Paulino 28 junio 2008 - 29 junio 2009

La enseñanza de san Pablo en la liturgia dominical

Domingo XXX T.O. ciclo A

I Tesalonicenses 1,5c-10: "Abandonasteis los ídolos para servir a Dios y vivir aguardando la vuelta de su Hijo"

La carta, en el texto continuado que hoy meditamos, nos sigue presentando una hermosa expresión de lo que significa mirar en los demás las cosas buenas, más que dedicarse a lamentos y diagnósticos implacables. Pablo anima, estimula, fortalece, sostiene a la comunidad en su manera de vivir la radicalidad de la Palabra como Palabra de Dios que es.

5. Sabéis lo que fuimos entre vosotros por causa de vosotros: Pablo, en continuidad con el texto del domingo pasado, comienza poniendo de testigos de su actuación y predicación de la palabra de Dios entre los tesalonicenses a los mismos creyentes de la comunidad. Les hace ver la clase de hombres que fueron en medio de ellos y para ellos; esto porque en realidad se daba el fenómeno de que a las ciudades llegaban muchos ofreciendo cosas materiales, los llamaríamos “charlatanes” en nuestro lenguaje de hoy.

6. Y vosotros llegasteis a ser imitadores de nosotros y del Señor: “imitadores”, la imitación es una cosa importante en la cultura griega en medio de la cual se desarrolla la vida de la comunidad de Tesalónica, pero para Pablo hablar de imitación es algo distinto, pues la imitación en él está fundamentada en la acogida de la palabra que orienta toda la vida y acción de los creyentes en Cristo. Para Pablo no se trata de que sean imitadores de él o de los que les escriben, sino de que lo sean del Señor, y pueden imitar a Pablo en cuanto él sea imitador de Cristo (cf. 1Cor 11,1). Podríamos decir entonces que la conducta de los remitentes fue tan a imitación de Cristo que imitarlos a ello era imitar al Señor. Por otro lado, parece ser que esa era parte de la estrategia de Pablo en su apostolado misionero, la imitación, al comunicación de uno a otro, como lo demuestra el contenido de estos versículos.

Acogiendo la palabra en medio de mucha aflicción con gozo del Espíritu Santo: “acogiendo la palabra” como lo que es, Palabra de Dios, y esto en medio de tribulaciones y aflicciones, o presiones (sería más preciso), cosa que Pablo relaciona siempre con la cruz de Cristo. Él mismo conocía muy bien esas situaciones de aflicción (cf. Col 1,24; 2Cor 2,4), por eso los comprende y se siente unido a ellos. La aflicción no impidió que la acogida fuera en el gran gozo del Espíritu Santo, nueva situación bien conocida por Pablo (cf. Rom 5,3). Vale recordar que en Tesalónica las plazas estaban llenas de personas que anunciaban todo tipo de doctrinas que ofrecían una respuesta o salida a los problemas de la sociedad. Estos predicadores se presentaban, dentro de su gran variedad, con buena apariencia en el vestir, con palabras que se oían bien, cautivadoras. Pablo y Silas no lo hicieron así, y sin embargo acogieron su palabra como lo que es, como palabra de Dios (cf. 2,3-6.10). “Con gozo” indica que a pesar de las tribulaciones no perdieron la alegría, tema que es importante en esta carta (cf. 2,19; 2,20; 3,9),y que les convertirá en modelo para otras comunidades.

7. Hasta llegar a ser vosotros modelo para todos los que creen en Macedonia y en Acaya: Tesalónica era la capital de Macedonia, y como tal, para Pablo eso significaba que desde ella, como desde un centro, debía darse la difusión del cristianismo en el resto de la región (cf. Rom 15,19.23). Acaya es una provincia cuya capital es Corinto, desde donde Pablo está escribiendo y a donde le llegó la información del crecimiento de la comunidad (cf. v.9). Ellos todos, han llegado a ser un modelo o patrón, molde para ser imitado. Así, Pablo les tributo una gran alabanza a los tesalonicenses y les muestra la universalidad de la comunidad de la Iglesia. Algo parecido expresa a la comunidad de Filipos que vive en medio de una sociedad perversa, ser modelos es la estrategia paulina (cf. Flp 2,15), pues los cristianos son mirados “desde todos lados” (cf. 1,8).

8. Porque a partir de vosotros la palabra del Señor ha resonado no sólo en Macedonia y en Acaya, sino que en todo lugar vuestra fe en Dios ha salido hasta el punto de nosotros no tener necesidad de hablar algo: Efectivamente desde Tesalónica la palabra del Señor ha resonado no solo en esos lugares sino más allá, “en todo lugar”, de tal modo que ya Pablo casi no tiene que decir nada, su testimonio se adelanta a la actividad misionera de Pablo. La palabra usada para “resonar” es “eco” en el sentido de algo que resuena por todo lado. La “fe en Dios” es la fe en el verdadero Dios y no a los ídolos.

Pbro. William G. Segura Sánchez

Centro Nacional de Catequesis, San José, Costa Rica