Catequesis sobre las Sagradas Escrituras -

¿Qué significa la paloma en el bautismo de Jesús?

En los cuatro envangelios se nos cuenta acerca del bautismo de Jesús, como comienzo de su vida pública, como unción del Espíritu Santo y como hijo amado suyo (Mt 3,13-17; Mc 1,9-11; Lc 3,21-27; Jn 1,32-34) n ese momento trascendental e importante de la vida de Jesús, lo que los evangelios nos presentan es una teofanía; es decir, una aparición de Dios o manifestación (que en griego también se dice "epifanía"). Sabemos, por la Biblia, que Dios se presenta de muchas maneras a su pueblo, se le revela de manera "sensible".

Ejemplos de teofanías los tenemos en Gén 18,1-3; 26,2; 32,25-31; Ex 19,16; 20,18 en las que Dios se manifiesta por medio de ángeles, personas o signos diversos, fenómenos naturales: truenos, rayos, nubes, fuego, luz, etc. De tal manera que en el bautismo de Jesús, aparece una paloma que baja sobre Jesús, simbolizando al Espíritu Santo. ¿Y por qué una paloma?

La paloma tenía un gran simbolismo en el Antiguo Testamento. Su sencillez era proverbial en Israel (Mt 10,16). La tradición bíblica designaba al Espíritu de Dios como viento o soplo (Gén 1,1-2;2,7). La poesía popular hebrea simboliza el viento, el soplo de Dios como elemento físico dotado de alas (casi como un pájaro). La paloma, pues, pasó a ser identificada con ese elemento físico alado. Y lógicamente llegó a simbolizar al Espíritu de Dios.

En el Antigüo Testamento, la paloma simboliza al espíritu y a la ingenuidad (Os 7,11), al amor (Cant 2,14; 5,2; 6,9) o al pueblo de Dios (Sal 74,19). En el judaísmo del tiempo de Jesús, la paloma rea símbolo de la Palabra de Dios y de la sabiduría de Dios. Entre los paganos era símbolo de los dioses, un ave divina, y como el ave de las almas por su arrullo melancólico e inquietante.

En el bautismo de Jesús, la paluma alude al Espíritu Santo, fuerza vvificadora y santificadora de Dios. Es vida nueva. Como sucedió en los tiempos antiguos, en la primera creación, que el Espíritu de Dios aleteaba sobre las aguas (Gén 1,1); así también el Espíritu Santo está en los comienzos de la nueva creación, para dar nueva vida, en este caso en el bautismo del Hijo de Dios.

De tal manera que podemos resumir el mensafe de la paloma y de la voz del ciel en el bautismo de Jesús: Jesús es el Hijo de Dios, el Espíritu lo ungió o consagró al comienzo de su ministerio y en nosotros actúa formando hombres y mujeres nuevos (simbolismo de la paloma); Dios Padre envía a su Hijo al mundo y confirma su mesianismo y su misión (la voz que se escuchó desde el cielo). Este símbolo tan bello y expresivo de la paloma en el Bautismo de Jesús, ha sido muy apreciado en el arte cristiano. Aparece por supuesto en los cuadros del bautismo de Jesús, en la Sagrada Familia, de la Anunciación a María y de Pentecostés. O representando la creación, por el soplo de Dios.

Explicando este símbolo a los niños y niñas en las catequesis, puede servirles para expresar la presencia de Dios, de su Espíritu, que consagra a Jesús. Y que, también a nosotros nos ha ungido en el Bautismo y en la Confirmación, para ser hijos adoptivos de Dios y templos del Espíritu Santo, aunque en el día en que nos bautizaron nadie vio nada, ni oyó nada, pero sí podemos estar seguros de que fuimos llamados a participar de la vida de Dios, que se nos dio en el sacramento del Bautismo y de la Confirmación. Para ello, no es necesario fabricar palomas de estereofón, que más bien puede parecer una piñata que una catequesis. No nos quedemos solamente con este símbolo tan bonito y sugerente, sino con el mensage que acabamos de mencionar, es lo más importante del acontecimiento del Bautismo del Señor.

Pbro. Mario Montes Moraga

Tomado de "La Asamblea" 15/01/06

"EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO: 13 Entonces aparece Jesús, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él. 14 Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?»

15 Jesús le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.» Entonces le dejó.

16 Bautizado Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él.

17 Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.

EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS: 9 Y sucedió que por aquellos días vino Jesús desde Nazaret de Galilea, y fue bautizado por Juan en el Jordán.

10 En cuanto salió del agua vio que los cielos se rasgaban y que el Espíritu, en forma de paloma, bajaba a él.

11 Y se oyó una voz que venía de los cielos: «Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco.»

EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS: 21 Sucedió que cuando todo el pueblo estaba bautizándose, bautizado también Jesús y puesto en oración, se abrió el cielo,

22 y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: = «Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado.» =

23 Tenía Jesús, al comenzar, unos treinta años, y era según se creía hijo de José, hijo de Helí,

24 hijo de Mattat, hijo de Leví, hijo de Melkí, hijo de Jannái, hijo de José,

25 hijo de Mattatías, hijo de Amós, hijo de Naúm, hijo de Eslí, hijo de Nangay,

26 hijo de Maaz, hijo de Mattatías, hijo de Semeín, hijo de Josec, hijo de Jodá,

27 hijo de Joanán, hijo de Resá, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Nerí.

EVANGELIO SEGÚN JUAN: 32 Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él.

33 Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: "Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo."

34 Y yo le he visto y doy testimonio de que éste es el Elegido de Dios.»

DEL GÉNESIS: 1 Apareciósele Yahveh en la encina de Mambré estando él sentado a la puerta de su tienda en lo más caluroso del día.

2 Levantó los ojos y he aquí que había tres individuos parados a sur vera. Como los vio acudió desde la puerta de la tienda a recibirlos, y se postró en tierra.

3 y dijo: «Señor mío, si te he caído en gracia, ea, no pases de largo cerca de tu servidor.

2 Yahveh se le apareció y le dijo: «No bajes a Egipto. Quédate en la tierra que yo te indique.

25 Y habiéndose quedado Jacob solo, estuvo luchando alguien con él hasta rayar el alba.
26 Pero viendo que no le podía, le tocó en la articulación femoral, y se dislocó el fémur de Jacob mientras luchaba con aquél.

27 Este le dijo: «Suéltame, que ha rayado el alba.» Jacob respondió: «No te suelto hasta que no me hayas bendecido.»

28 Dijo el otro: «¿Cuál es tu nombre?» - «Jacob.» -

29 «En adelante no te llamarás Jacob sino Israel; porque has sido fuerte contra Dios y contra los hombres, y le has vencido.»
30 Jacob le preguntó: «Dime por favor tu nombre.» - «¿Para qué preguntas por mi nombre?» Y le bendijo allí mismo.

31 Jacob llamó a aquel lugar Penuel, pues (se dijo): «He visto a Dios cara a cara, y tengo la vida salva.»

DEL ÉXODO: 16 Al tercer día, al rayar el alba, hubo truenos y relámpagos y una densa nube sobre el monte y un poderoso resonar de trompeta; y todo el pueblo que estaba en el campamento se echó a temblar.

18 Todo el pueblo percibía los truenos y relámpagos, el sonido de la trompeta y el monte humeante, y temblando de miedo se mantenía a distancia.

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO: 16 «Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como las serpientes, y sencillos como las palomas.

DEL GÉNESIS: 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra.

2 La tierra era caos y confusión y oscuridad por encima del abismo, y un viento de Dios aleteaba por encima de las aguas.

7 Entonces Yahveh Dios formó al hombre con polvo del suelo, e insufló en sus narices aliento de vida, y resultó el hombre un ser viviente.

DE OSEAS: Efraím es cual ingenua paloma, sin cordura; llaman a Egipto, acuden a Asiria.

DEL CANTAR DE LOS CANTARES: 14 Paloma mía, en las grietas de la roca, en escarpados escondrijos, muéstrame tu semblante, déjame oír tu voz; porque tu voz es dulce, y gracioso tu semblante.»

2 Yo dormía, pero mi corazón velaba. ¡La voz de mi amado que llama!: «¡Abreme, hermana mía, amiga mía, paloma mía, mi perfecta! Que mi cabeza está cubierta de rocío y mis bucles del relente de la noche.»

9 Unica es mi paloma, mi perfecta. Ella, la única de su madre,la preferida de la que la engendró. Las doncellas que la ven la felicitan, reinas y concubinas la elogian:

DEL SALMO 74: 19 No entregues a la bestia el alma de tu tórtola, la vida de tus pobres no olvides para siempre.