Catequesis sobre las Sagradas Escrituras - ¿Qué significa el relato de la serpiente de bronce?

¿Qué significa el relato de la serpiente de bronce?

Hace un mes vimos el significado de la serpiente en los tiempos bíblicos, en especial, en el relato de Génesis 3(1 a Asamblea, domingo 26 de febrero 2006). Esto para que entendamos bien por qué Dios quiso que Moisés hiciera una serpiente de bronce, la pusiera en un estandarte y la gente que había sido mordida por las serpientes, quedara curada al verla (Núm 21,5-9).

Durante algún tiempo, los israelitas mal advertidos, creyeron cosa buena rendirle culto a una serpiente de bronce, afirmando que era la que Moisés había fabricado en el desierto y llamaban Nejustán. Esta tendencia idolátrica fue suprimida por el rey Ezequías, que, en su momento, la hizo destruir (2 Re 18,4). En realidad, no era esa serpiente, sino un símbolo pagano de la fer­tilidad, cuyo culto se había extendido por todo Oriente.

El relato de la serpiente de bronce, lo que trata de explicar es que, durante la marcha por cl desierto, hubo peligros para el pueblo de Israel, como las serpientes venenosas, comunes en aquellos parajes, que hubo muchas personas que murieron mordi­das por ellas, que el pueblo constantemente se quejaba y mur­muraba contra Dios, a causa de las dificultades, el hambre, la sed, el cansancio, pero que siempre el Señor los ayudaba en todo momento, pese a la rebeldía del pueblo (Dt 8,2-6.15-10)

Que la vida del pueblo fue conservada por Dios y no por la diosa de la vida, que para los antiguos simbolizaba la serpiente. Porque el Dios de la vida era Yahvé y no la serpiente. A pesar de las mordeduras, Dios conservó la vida, y no la serpiente. Al contar ese episodio de la muerte de varias personas del pueblo, por enve­nenamiento de las serpientes, y al quitarle el poder a la serpiente, que en realidad no tenía, lo que este pasaje quiere decir es que toda persona que vuelva su mirada a Dios, tendrá siempre vida y será curada (Is 45,22; 49,25, Jer 17,14).
Esto mismo quiere resaltar Jesús cuando habla de la serpiente de bronce en Jn 3,14-15: "Lo mismo que Moisés levantó la ser­piente de bronce en el desierto, el Hijo del hombre tiene que ser levantado en alto, para que todo el que crea en él tenga vida eterna ". Jesús será elevado en la cruz sobre la tierra, y aquel que lo mire quedará curado, será salvado.

El episodio de la serpiente de bronce era un anticipo del papel redentor cíe Jesucristo.

A las serpientes, por lo general, les tenemos miedo, respeto, les andamos con cuidado, máxime si son venenosas. El pueblo judío, al igual que nosotros, les tenía un miedo supersticioso y sabían de sus mordeduras letales....

De manera que la serpiente, por un lado, es sinónimo de muerte, de destrucción, pero, por otro, es sinónimo de vida, pues su veneno puede ser utilizado como suero antiofídico.

De allí que es símbolo de la medicina (fijémonos en la serpiente enrollada en una varilla, que aparece como símbolo en farmacia).

Serpiente es, pues, todo aquello que nos destruye, la maldad y las fuerzas negativas de la vida. Pero también es todo aquello que podemos superar con la ayuda de Dios: es gracia y curación, porque Jesús mismo es como una "serpiente", como la del desier­to.

Elevado en la cruz como ella, es vida y fortaleza. Su cruz, que para muchos era signo de muerte, Él la ha convertido en fuente de vida y de salud (Jn 3,14-15).

En un mundo de muerte y de pecado, del mal en que nos deba­timos, Jesús Crucificado nos atrae y nos salva, y por su cruz nos lleva a la gloria (Jn 8,28;12,34; Rom 8,35-39).

Pbro. Mario Montes Moragua

Tomado de "La Asamblea"