Comentario Evangélico Lucas 6,27-38

Las tentaciones de Jesús (Lucas 6, 27-38)

La narración de las tentaciones no debe tomarse al pie de la letra. El relato de los evangelios no es histórico, en el sentido que hoy entendemos la historia, aunque si es verdadero. Y es "verdadero" porque Jesús fue realmente tentado en su vida, como lo subraya la carta a los Hebreos.

Jesús fue realmente tentado en su vida, como lo subraya la carta a los Hebreos

Pero no se trata de un relato "histórico" que relate acontecimientos en la vida de Jesús tal y como están recogi­dos por los evangelios. Jesús fue semejante a nosotros en la tentación, que formó parte de su vida.

Jesús, es un hombre, "un hombre frágil, accesible al hambre, capaz de estrellarse si cayera del templo y capaz también de dejarse seducir por el espectáculo de los reinos del mundo y de su gloria". Y este hombre frágil aparece en el corazón de un con­flicto entre dos poderes colosales: "El mal, representado por el rostro sarcástico del diablo y Dios, un Dios invisible, oculto, pero presente". Jesús aparece en el relato "sorprendentemente pasivo, como si fuese juguete de fuerzas que lo arrastran, sin que El pudiera reaccionar". Jesús "está lleno del Espíritu y "es arrastrado por Él". El diablo aparece dando órdenes tajantes a Jesús: "Di que estas piedras...Tírate de aquí abajo... Adórame..."

"Si eres el Hijo de Dios": Así interpela el tentador a Jesús. Y es el momento en que ese hombre frágil, pasivo, comienza a reac­cionar. "Si eres el Hijo de Dios": El diablo le muestra lo que él piensa que es ser Hijo de Dios. Y Jesús responde por tres veces: `Está escrito". No es el diablo, el tentador, el que debe de deter­minar cómo debe ser el Hijo de Dios: Ni lo es el mismo Jesús, es Dios mismo que ha escrito cómo debe de ser su enviado, su Hijo predilecto, a quien los hombres tienen que escuchar.

Pbro. Ángel Mario Pedrosa Arés

Tomado de www.aciprensa.com