Los valores familiares son esenciales para desarrollar un clima cálido en la familia, así como se establecen en casa horarios para dormir, comer, levantarse, colaborar en el orden y aseo, etc, así se deben establecer valores en la casa que deben ser conocidos por los hijos, desde edades tempranas, esto contribuirá a que se desarrollen con confianza, seguros de sí mismos, tendrán criterios propios asumidos y analizados para poder tomar decisiones de forma sensata en etapas más complejas como la adolescencia o de jóvenes adultos.
Ahora ¿Cómo hacer un proceso de formación en valores familiares? Para esto se debe considerar la etapa de desarrollo en la que están los hijos:
1. Con niños pequeños: una buena técnica es partir desde lo que ellos mejor saben hacer, el juego, se pueden plantear estrategias de juego dónde se les enseñe el valor del trabajo en equipo, compromiso, honestidad, cooperación, solidaridad, etc.
2. Con los más pequeños ayuda muchas veces hacer rótulos
en casa y campañas de valores a lo interno de la familia, decirles, por ejemplo: "Esta semana vamos a trabajar en el valor del orden", todos los miembros de la familia se involucran, se distribuyen funciones y diariamente en la cena evalúan si se esta cumpliendo con el compromiso, se puede decorar la casa con pequeños rótulos que ilustren lo que se desea que ellos hagan y aprenda, por ejemplo "los Chávez somos felices por que todos ayudamos" o se puede personalizar considerando el nombre de cada hijo "Mario esta semana aprende a recoger su ropa". Así semana a semana se puede trabajar un valor.
3. Con niños más grandes y preadolescentes: Se puede trabajar mediante dialogo en reuniones semanales o quincenales, de previo se establecen retos para todos y se establece una consecuencia positiva para toda la familia si todos ayudan al objetivo. Ayuda también involucrarlos en actividades de solidaridad con grupos de personas que sufren alguna condición de desventaja para que conozcan realidades distintas y sensibilizarlos para la solidaridad, compromiso, confianza, reciprocidad. En ocasiones se puede ver una película con un mensaje positivo y discutirla como un cine foro familiar. También es valiosa la técnica de modificación de conducta, dónde toda la familia analiza en que falla cada miembro y se establece una meta semanal o quincenal donde cada quien se compromete a dar lo mejor sí en aquellos aspectos que los otros le hacen ver que debe cambiar.
4. En la adolescencia: El reto es mayor, idealmente los valores ya deben estar dados, una de las técnicas que más éxito ' tiene es partir de la comunicación compresiva y respetuosa, no se les dan soluciones hechas a los hijos, si no que se les lleva a que ellos evalúen las conveniencias e inconveniencias de asumir determinada posición, esto supone relaciones familiares en las que los ` padres saben escuchar, han marcado las reglas y establecido límites claros, para que ellos sepan que son libres de moverse dentro de un marco de acción.
Tristemente muchos adolescentes sienten que sus padres no los entienden o los padres no saben como acercarse al mundo de sus hijos y eso requiere de sabiduría, tolerancia, cercanía; es importante partir de que es bueno formar con "rigor pero como amor", a sabiendas de que los adolescentes no siempre van a ser las cosas bien, pero no siempre van a estar equivocados, un adolescente se siente bien, cuando sus padres se esfuerzan en comprenderle, los padres no deben tener miedo de ejercer su autoridad, pero los hijos no deben percibir la autoridad como una amenaza, es sano y necesario que desde la infancia los padres y los hijos mantengan una sana comunicación para que en la adolescencia se incrementen las probabilidades de que esta se desarrolle de forma adecuada.
Lic. Rafael Ramos
Tomado de La Asamblea