La Pastoral Social de la Parroquia de Coronado está conformada por nueve grupos:
El P. Carlos Castro Calzada, Vicario Parroquial (22-29-00-19, ext. 17), fue designado por el Cura Párroco, en julio del 2005, como coordinador de la Pastoral Social de la Parroquia. En octubre del 2006, y a propósito de la visita que nos hizo el Sr Arzobispo, se constituyó la Comisión Coordinadora de la Pastoral Social de la Parroquia (COPASO), integrada por un representante de cada uno de los nueve grupos antes mencionados, una representación de la Obra Social de las Hermanas de Sión (22-29-01-40), y una representación de la Congregación de las Hermanas Misioneras de la Caridad (22-29-42-69). Posteriormente, se eligió a Oscar Mena Redondo (22-92-44-55) como representante de COPASO ante el Consejo Pastoral de la Parroquia.
Esta Comisión Coordinadora, que se reúne una vez por mes, tiene cinco propósitos: en primer lugar, crear lazos de comunión entre los grupos que trabajan en la Pastoral Social, para dotarla de más unidad, mejor dirección y mayor dinamismo; en segundo lugar, participar -a través de su representante- en el Consejo Pastoral de la Parroquia, en la Pastoral Social de la Vicaría de Ntra Sra de Guadalupe y en la Plataforma de Diálogo Social del Cantón de Coronado; en tercer lugar, seguir fortaleciendo el fondo común de la Pastoral Social para ayudar a sus grupos en el financiamiento de actividades importantes; en cuarto lugar, divulgar por diversos medios el trabajo que realiza la Pastoral Social de la Parroquia; y, en quinto lugar, reclutar personas voluntarias, sean colaboradores o profesionales.
Los objetivos generales de la Pastoral Social de la Parroquia, para el trienio 2007-2010, son los siguientes:
El primer objetivo tiene tres propósitos: definir lo que es Pastoral Social Asistencial y Pastoral Social Promocional, determinar los compromisos que forman parte de ambas orientaciones de la Pastoral Social, y establecer los mecanismos para consolidar la Pastoral Social Promocional. El segundo objetivo tiene el propósito de establecer un plan de formación para los agentes de Pastoral Social de la Parroquia que les ayude a esclarecer las relaciones entre la Iglesia y la sociedad, la fe y lo social. Y, el tercer objetivo, tiene el propósito de organizar un plan de formación para los agentes de pastoral de la Parroquia que les ayude a entender la evangelización de la sociedad como el objetivo fundamental de todo el actuar de la Iglesia.
A partir de octubre del año 2006, el Equipo Sacerdotal de la Parroquia tomó la iniciativa de conformar una Plataforma de Diálogo Social, integrada por 20 instituciones y grupos comunales del Cantón de Coronado, con la intención de dialogar acerca de los problemas más acuciantes del cantón y aunar esfuerzos para trabajar juntos por el mejoramiento de la calidad de vida de los coronadeños. La Plataforma ha ido caminando y se han cubierto varias etapas, de tal manera que ya se puede decir que ha aprendido a caminar sola, es decir sin la tutela del Equipo Pastoral de la Parroquia.
La Plataforma, con su mesa directiva funcional, se ha constituido en un foro adonde llegan problemas acuciantes del Cantón de Coronado. Ahí, junto con las instancias que lo deseen, se dialogan, se ofrecen soluciones y se asumen compromisos. Ella se reúne en pleno los terceros jueves de mes, de 9:00 a.m. a 12:00 m.d., en el Salón Parroquial de San Isidro de Coronado. Las reuniones extraordinarias se llevan a cabo cuando lo requiere la dinámica interna de trabajo.
Sí, la Pastoral Social de la Parroquia va en camino. Estamos iniciando un largo caminar, vinculado a contenidos, acciones concretas y estructuras.
Nos inspira, de manera especial, el pensamiento del Papa Pablo VI, quien en su Encíclica Populorum progressio, de 1967, afirmó lo siguiente: El desarrollo de los pueblos y muy especialmente el de aquellos que se esfuerzan por escapar del hambre, de la miseria, de las enfermedades endémicas, de la ignorancia; que buscan una más amplia participación en los frutos de la civilización, una valoración más activa de sus cualidades humanas; que se orientan con decisión hacia el pleno desarrollo, es observado por la Iglesia con atención. (…). Hoy dirigimos a todos este solemne llamamiento para una acción concreta a favor del desarrollo integral del hombre y del desarrollo solidario de la humanidad. (…). El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral; es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre. (…). La solidaridad universal, que es un hecho y un beneficio para todos, es también un deber. (…). Así se podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas a condiciones más humanas (nºs 1.5.14.17.20).